COMER EN TIEMPOS REVUELTOS

«Hola, llamaba para preguntar si puedo ir a comer…¿Estáis abiertos?»

Si bien es cierto que este Palacio solo lleva abiertas sus puertas desde 2018, creo que nos hemos pasado este último medio año contestando a esta pregunta, con distintos matices: «¿Puedo ir?»

La voz suele ser trémula, inquisitiva a veces sobre las medidas de seguridad y en todas las ocasiones, con unas notas esperanzadas al final de la conversación, cuando se consigue algo difícil a día de hoy: poner fecha y hora a dicha comida o cena.

Debe de haber personas que lleven, a estas alturas, una agenda para anotar todas las restricciones y todos los cambios. Salvo que estemos ejercitando la memoria para la vejez, es completamente natural que estemos llenos de dudas y de preguntas en todo momento. Pero ahí está nuestra fiel compañera diaria: la esperanza.

Planes de futuro, en forma de reservas para 2021 para bodas, cumpleaños, celebraciones de aniversario, todo tipo de logros… ¡Música para nuestros oídos!

Volviendo al tema de comer…

Comer es una experiencia que se vive con todos los sentidos. En los últimos años, la gastronomía ha vivido sus momentos más felices y de más protagonismo. Hace mucho ya que no quedamos para comer, sino para vivir una experiencia. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: la necesidad de crear recuerdos. Los recuerdos son, al final de toda una vida, lo que nos convierten en quiénes somos al final del día.

Claro que se puede comer/cenar. Solo os pedimos que lo hagáis con reserva previa (por la página web, enviando un email a info@palaciotondon.com o llamando al 941 690 100).

Os dejamos los dos menús con los funcionamos a día de hoy (a todo esto, tenemos siempre nuestro picoteo Wine Bar):

Muchas gracias por todas las visitas de estos días. Se agradece que vengáis, aunque sea poco y aunque sea dentro del marco tan extraño como el que nos ha tocado este año.

Hemos transmitido, además, todas vuestras alabanzas al chef, que sigue reinventándose cada día entre los fogones. «Hay que seguir y hay que seguir haciendo feliz a la gente», dice Víctor Abad, jefe de cocina.

Entonces… ¿puedo ir?